4:30hs y ya estábamos arriba, desarmando y rearmando todo, y desayunando rico por gracia de Margarita y el dulce de Milo. A las 6hs arriba del micro, donde nos pegamos linda siesta. Hoy va a ser un día largo. Al llegar a Humahuaca, Milo compró provisiones de coca y api para Buenos Aires y encontramos un pronto bus hacia Uquía, donde averiguaremos por camiones que salgan a Tucumán. Los camiones estaban, pero no aún cargados y no tenían idea cuando partían, probablemente a la noche, y la misma situación se presentó cuando fuimos hasta Huacalera a preguntar. Mucho dedo sin éxito, mucho sol y calor, buses que no paran, nada colaboraba a nuestro humor.
Hasta que volviendo a Uquía nuevamente, a hacer tiempo, un camión mágico zarpó hacia Jujuy con nosotros en la habitacioncita de atrás. Estamos en movimiento! Comienza la vuelta! Nos dejó en la autopista por lo que tuvimos que caminar con precaución hasta la terminal de buses. De allí cerca nos tomamos un bondi hasta El Carmen, para salir de la ciudad. Dedo va, dedo viene, más carita de puchero hizo que una chata nos alcance en su caja hasta el Dique La Ciénaga, mismo lugar de dedo que a la ida! Se cierra un ciclo :)
Ahí seguimos intentando por un rato, pero ya caía el sol y terminamos tirando bolsas de dormir en un hermoso lugar bajo un gran árbol al lado del embalse. Nos dormimos contemplando las estrellas tras las ramas. A mitad de la noche, abrí un ojo y el cielo me saludó con una tonalidad rosada alarmante. Acto seguido: arriba a armar la carpa. Y seguir durmiendo, claro. Sólo que ahorita bajo la lluvia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario