El tan ansiado viaje comenzó con el corazón lleno de expectativas, emoción de la buena y la extrañeza de partir de noche. El tren comenzó a hacer girar sus ruedas hacia las 20:45hs. Fue un trayecto ameno, condimentado con empanadas, charla con un viajero de luz llamado Augusto, y el Milo tocando musiquitas bellas con otros tres chicos (fueron la banda sonora del vagón! jaja).En Rosario surgió un fasín mañanero convidado y así siguió rodando el viaje :) Llegamos a Córdoba capital alrededor de las 17hs y de ahí nos tomamos un bus hasta Capilla del Monte, arribando tipo 21hs, y encontrándonos con Martín, Lucas, Male, Jime y Lau en la estación. A continuación, caminata nocturna compartida hasta la casita de Mira, mamá de Lucas, y armado de carpas en su patio con posterior cena misteriosa, ya que me quedé dormidísima antes del momento. Y así comienza la historia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario