miércoles, 25 de febrero de 2015

DÍA 39 - 29 de Enero, 2015...

Ay lluvia, lluvia, lluvia... estuvo lloviendo toda la mañana sobre nuestras cabezas durmientes y bajo nuestras mochilas acostadas. Un colchón de agua pretendió amenizar nuestro sueño, sin lograrlo, aunque con seguridad lo condimentó. Nos levantamos y ya no había mucho que pudiésemos hacer respecto al pequeño lago sobre el cual estábamos ubicados, salvo aguardar a que la lluvia amainara y el sol relumbrase. Nos resguardamos en el gimnasio-quincho con algunas cosillas e ingerimos un primer desayuno de pan con dulce de leche. Después dormimos un ratito más ante semejante despertar, yo sobre el aguayo, y, cuando finalmente salió el sol como siempre lo hace, salimos también nosotros a poner bajo sus cálidos rayos nuestras pertenencias y nuestro hogar; mientras  un segundo desayuno de pepas y bizcochos ingresaba en nuestros estómagos. Cuando estuvo todo dentro de todo seco, nos fuimos a la plaza con otras personas lindas -Nati, Cris, Yami, Keila, Flor, Noe, Meli, Clara- a tomar mate mientras ellos parcheaban y hacían macramé.
Por la tarde hice un intento de visitar la internet, pero estaba ocupada, tras lo cual mis pasos me llevaron en soledad a recorrer el Paseo de los Colorados que es tan bonito. Fue una caminata con mucha paz que me hizo muy bien. Después sí fui a conectarme a la tecnología y dar señales de vida a la familia. Lainterné es desastrosamente lenta acá, pero al menos hay. Cenamos una ensalada gigante con el Milo y el Cris, y yo abandoné la noche.


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