Hoy falta un mes para mi cumpleaños. Como si los días significaran algo acá jajaja. No sabría ni en qué día estoy si no fuese por este cuaderno. Todos los días pasan iguales. Me gustaría tener una actividad que disfrute y fuese transportable. Algo para hacer. Porque hay momentos durante el día en que me siento un poco aburrida. Milo malabarea mucho. Y al ukelele se le rompió una cuerda. Yo escribo un poco, leo otro aunque me cuesta, me acuesto un rato, recorro el lugar, y no mucho más. Salvo los momentos de hacer algo de campamento, buscar leña o cocinar, etc. y cuando disfrutamos del río, en el resto no hay mucho para hacer propiamente dicho. La paz está buena, pero hay un punto que cansa jaja.
A la tarde nos fuimos al río con el Milo, a un pozón más profundo y con una corriente bien hidromasaje. Justito pa´ sentarse. Después me tiré en una piedra plana y más grande que yo a tomar sol. Fue un momento tan disfrutable. Puro placer :) El displacer vino luego.- Me habré insolado una vez más, ya que me empecé a sentir tan mal como en Amaicha. Por ende, me perdí los noquis nocturnos de tomate que, según cuentan las lenguas, salieron impresionantes. Mañana estaré mejor.
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